martes, 27 de diciembre de 2011

Encontrarte pero... ¿Amarte u odiarte?


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10.- Casados



Edward pov



-bienvenidos, que linda pareja hacen ¿se casaron hace mucho verdad?- pregunto la arrendadora de la casa.



-sí, tenemos casi ocho años de matrimonio- respondió Isa, Bella, no necesitábamos cuartada, nos conocían en el pueblo.



-¿niños?-



-seguimos tratando- respondí.



-bien Srs. Cullen, estas son sus llaves, ¿Cuándo llegan sus muebles?-



-ya están aquí- dije señalando el camión de mudanzas – Mi primo- dije mostrando a Emmet.



-hum por cuánto tiempo estarán aquí?-



-dos, tres meses cuando mucho, estamos terminando de construir nuestra casa y bueno estoy de vacaciones… algo así,- respondí.



-es curioso que no se quedaran en casa del sr. Swan- dijo mirando a Bella.



-bueno mi padre nos la ofreció pero… considerando que también necesita arreglos, preferimos rentar cerca- respondió sonriendo.



Con esa nueva mentira, los chicos tendrían que fingirse trabajadores al entrar y salir.



Cuatro horas después los muebles estaban dentro, las cámaras instaladas desde antes. Los micrófonos en varios de los muebles. Agregaron un par en la recamara principal. Todos se fueron, sabíamos que los tipejos están vigilado la casa, inteligencia nos los había dicho.



-¿cariño quieres cenar?- dijo desde la cocina.



Como deseo que nuestra vida sea de verdad así, ella mi esposa, que esa sea mi casa, tener hijos, poder regresar por las noches y besarla apenas entrar, acostar a los niños, llevarla a la cama cada noche, morir entre sus piernas, sobre su cuerpo, desnuda, gimiendo bajo el mío.



-Edward, ¿cenar?- pregunto de nuevo a mi lado, me sobresalte, no la vi.



-no, no tengo hambre, ¿quieres ver la tele conmigo?- me miro entrecerrando los ojos, no se podrá negar y lo sabe.



-claro, pero déjame terminar en la cocina-



-déjalo, lo haces mañana, ven te quiero abrazar- dije presionándola.



Mi miro con ganas de matarme, tal vez la deje  hacerlo. Con su culo mejorado puede matarme las veces que quiera.



-seguro amor, como quieras- se sentó junto a mí.



La abrace. Me pellizco tan fuerte que casi me queje. La apreté con ganas y gimió. Y me excite, solía gemir así cuando la hacia mía. No pensé demasiado, la bese casi a la fuerza.



Me mordió. No la solté. No todavía. Dejo de lastimarme, me devolvió el beso. Desesperado, hambriento de ella, la levante del sofá y la lleve hasta la recamara.



La tire sobre la cama, me acosté junto a ella, acaricie su cuerpo, sus senos. Su vientre, el tatuaje lo vería en la mañana.



Me detuve, no puedo tomarla así, no hasta explicarle todo, no hasta que me perdonara. Me miro sin saber que esta mal. Con la  pasión ahí, aun esta ahí. Por un segundo.



-¿aun me amas?- pregunte apenas en susurro.



-no- respondió levantándose, entro al baño y tardo un siglo en salir.



Miente, no puede haber dejado de amarme y responder así a mis caricias. Esta dolida conmigo y tiene todo el derecho a estarlo, le rompí el corazón de la peor forma.



-¿todo bien Bella?-



-sí, solo llego mi periodo- sonrió negando.



Genial la cuartada perfecta para que nada pasara ni real ni fingido. Lista.



-ven vamos a dormir- la jale de la mano, no se resistió.



Quite su blusa dejándola en sostén, luego su falda, no me detuvo, al contrario, se deshizo de mi camisa, siguió mi pantalón. No hablamos esa noche. Los asuntos personales para después. Al menos no me rechazo cuando la abrace.



¿Cómo decirle todo?



Me urge que sepa la verdad, que sepa que nunca la engañe, que no he tocado otra mujer más que ella. Que la amo. Que la extrañe cada día que estuve lejos.



Mi erección duele como nunca pensé que me pasaría, tenemos seis noches durmiendo juntos, solo eso durmiendo. Bueno ella duerme, su contacto, su calor me están enloqueciendo. Solo estar en la misma habitación, verla medio desnuda cuando se cambia de ropa o cuando sale de la ducha es una tortura.



Ella parece no inmutarse conmigo, es como si aparte de los besos, nada más le atrajera.



 ¿Ya no me ama?



 Bueno, no tiene por qué hacerlo, después de todo esta convencida que la engañe, yo la convencí de eso.



Bella pov

Sus manos me hacían olvidar todo. Su calor me derritió el cerebro en cuanto me acosté. Puso algo de música y susurro el resto de la noche. Esa y las cinco que le siguieron.



-¿Por qué entraste aquí?- pregunto la séptima noche, las lámparas del buro ofrecen una luz suave y el sonido de su voz me acelera el ritmo cardiaco.



-necesitaba dinero, para mantenerme, Emmet me ofreció 500 dólares por poner la bomba, no sabía lo que era hasta que la clínica exploto, después me explicaron que hacían, como trabajaban y me pareció perfecto para mí, me daban casa, ropa, comida y cuidados médicos… por si los necesitaba, me entrenaron y me lanzaron al mundo apenas supere a mi mentora, he sido la mejor desde entonces- respondí con sinceridad.



Aun me debato entre odiarlo o entregarme al amor que siento por él, pero por esa noche le daré tregua.



-necesito que sepas la verdad de lo que paso, desde que te deje en las practicas, hasta la noche que…- tape su boca.



Negué. No quería saber nada de esa noche. Suspiro pero no insistió. La luz roja de la casa de seguridad se encendió. Hay información nueva. Entre al baño y saque los comunicadores, nos acostamos de nuevo.



-¿Qué pasa amor?- pregunto Edward.



-noticias, ya han revisado los informes de ambos, están por llamarlos. Cuidado, están más precavidos que nunca. Mañana los visitaran, la cosa se pone interesante, Carlisle y Esme están metidos también. El asunto es más grande de lo que supusimos. Involucra a un senador y dos integrantes de la casa Blanca-



Nos miramos, la cosa está del carajo. Los altos vuelos están implicados.



-me duele la cabeza- respondí a la primer pregunta que hiciera.



-y te dolerá el culo también si no sale bien esto, cuídense, mañana hablaremos de nuevo- cortaron la comunicación.



-te traeré agua-  se levanto de la cama y le entregue el comunicador.



Se metió al baño.



Otra noche en blanco, su cuerpo me tiene excitada, su calor, su olor, cada día que pasa pierdo la cabeza un poco más. Verlo cuando se viste, al salir de la ducha mojado, con ese cuerpo más que perfecto, sus tatuajes son geniales, pude ver mejor aquel que me distrajera. Al principio no entendí de qué se trataba, hasta que lo mire mejor. Es mi nombre en las líneas de un árbol, solo mirándolo detenidamente y sabiendo que buscar se nota.



¿Por qué tenía mi nombre en su piel? ¿Por qué lo tenía yo?



Ese nadie lo había visto nunca, lo tenía justo debajo de mi vientre, bueno, Jacob lo había visto, pero disimulo no hacerlo. No le permití  decir nada esa noche. La única en que otro hombre…



Recuerdo

-esta misión es peligrosa, ¿estás segura que la quieres hacer?-



-si Esme, sabes que es perfecta para mi, ¿Quién será mi compañero?-



-en eso estoy, no quiero un principiante, el único que me perecería digno de acompañarte es de la otra división, pero esta activo, perdido en una misión en los países bajos de Europa y según sé, ni su director no sabe dónde, esta sin comunicarse, bien podría estar muerto, aunque se dice que es tan bueno, que quizá está de vacaciones, un misterio el hombrecito-



-bueno entonces ¿Quién?- pregunte de nuevo.



También había escuchado de ese tipo.



¿Sera tan bueno como dicen?



-Jacob, es de confianza, se conocen, no creo que te cueste mucho desnudarte delante de él y siempre puedes partirle el culo al regreso si se propasa- respondió sonriendo.



-igual se lo partiré en el entrenamiento de hoy, pero me parece bien, hum, ¿datos?- no pensará que me iría a Sudamérica sin saber en qué carajos me estoy metiendo.



¿Cierto?



-eres una prostituta, Irina y Kate también, pero tú eres la carta fuerte, serás una rubia de fuego, Jacob es tu padrote, así que ponte de acuerdo con él, el resto de la información está aquí, léela, estúdiala, apréndetela y destruye, suerte y si te vas a tirar a Jacob, disfrútalo, el niño esta bueno con ganas. No pases tu vida pensando en un hombre del que no sabes nada, o que no has querido saber nada. No te diré que hacer, pero todos sabemos que Jacob quiere contigo  y no me refiero solo a la cama-



-te veré al regreso, que no te maten- dije antes de salir.



Sutil mi cambio de tema.



-suerte, y que no te maten- respondió.



Un comentario muy apropiado entre los de nuestra clase.



Dormir con Jacob… quizá no fuera mala idea, llevo varios años sin tener intimidad… sexo, la intimidad se fue con Edward.



-hola preciosa- por un momento pensé que… no, solo es mi amigo saludándome, está ahí para ponernos de acuerdo.



Lo mire, no es feo, su cuerpo es hermoso, quizá acostarme con él no sea mala idea…    



Fin del recuerdo



-¿qué quieres desayunar?- pregunto a la mañana siguiente.



Como cualquier día. Como cualquier esposo, solo que él no lo es. No es nada mío.



-hum lo que quieras estará bien- respondí.



-hum tengo una mejor idea, ¿quieres ir al restaurante de siempre?- pregunto con esa sonrisa torcida.



-claro, me iré a vestir- dije subiendo las escaleras,



¿Para que propuso eso?



No quiero recordar las maravillosas veces que estuvimos ahí, es demasiado doloroso.



Media hora después entrabamos al local. Nadie nos quito la vista de encima hasta que nos sentamos.



-¿Bella? ¿Bella Swan?- pregunto una voz masculina, vagamente familiar.



 Mire en dirección a donde la voz provenía...



-hola, Erick, ¿Cómo has estado?- pregunte mientras Edward ponía cara.



-bien, aunque no como tú, hum, hola Edward, Wow, ¿siguen juntos?-



-casados de hecho- respondió mi “esposo” con ese tono de te-largas-o-te-parto-la-cara.



Y el tipo lo entendió.



-bueno me dio gusto saludarlos, cuídense, adiós-se despidió y respondí de la misma manera.



-fuiste poco amable- dije por romper el hielo, nunca me gusto verlo molesto.



 Aunque ¿a mí que carajos me importa?



-bueno no fue mi amigo, así que no tengo porque tratarlo mejor-



La mesera se acerco, tomo la orden y se fue. Y mi día se arruino, al estar sentada de frente a la puerta, la vi entrar, resollando como si la faltara el aire. Rubia como siempre. Tania. Mi corazón se encogió, mis estomago se rebeló en ese momento, apenas contuve las ganas de vomitar, considerando que no había comido nada aun. Gracias a Dios.



-bueno, ahí hay alguien a quien si conoces y muy profundamente, no tengo hambre, te espero en el auto- dije levantándome, pase junto a ella sin mirarla más que de reojo.



Me quede apoyada junto a la puerta, conteniendo las ganas de regresar y romper el frágil cuello de esa maldita perra. No me costara nada de trabajo, he roto cuellos más gruesos de tipos tan grandes como Emmet.



-pedí todo para llevar- escuche tras de mí, salte ante su voz, me pillo con la guardia baja.



Me gire para verlo, traía labial en la mejilla, que dulce… un reencuentro de amantes. Carajo.



-vámonos pues- dije sin más.



Mi estado de inestabilidad total alcanzo su punto máximo apenas llegar a casa, la furia me cegó, el dolor de verla de nuevo salió a la superficie, mi contracción valió madre, todo el sufrimiento y el coraje mezclados regresaron con más fuerza.



soy un completo desastre, subí a la recamara y no salí en el trascurso del día.



Lo evite tanto como pude, no insistió.

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encontrarte pero... ¿Amarte u odiarte?


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9.- Entrenando con los amigos



Edward pov



-¿Cuánto tardaras en poner el Ghost? -Pregunto Bella a Jasper.



-unos minutos, ¿tienes algún virus de efecto rápido?- pregunto mi amigo.



-sí, Carmen corre el troyano cariño-



-¿un troyano? ¿De verdad? – pregunto incrédulo.



-mientras más simple más daño hace, ya veras, además este troyano es especial –



Una hora después, entro al sistema del satélite ruso. Es buena, apenas se despeino en el proceso.



-eso fue rápido, ¿me enseñas ese truco?- pidió mi amigo.



-seguro, te lo escribiré para que lo repases, vamos con mi némesis-



Eso quiero verlo, me senté junto a ella, la contención de su respiración fue lo único que me indico su descontento.



¿Cómo carajos viví sin ella tanto tiempo?



-¿Cómo entraras al sistema?- pregunte.



No me interesa tanto el proceso, escucharla hablar en cambio me es vital.



-por la puerta de atrás, como todo el mundo, pero esta vez usare una plataforma diferente, para que tarden mas en rastrearnos. Jasper, puedes entrar al Pentágono, entraremos por ahí. No se darán cuenta hasta dentro de un mes, para esa fecha lo soltaremos y tomaremos otros, Carmen me escuchas, ¿me sigues?-



-si cielo, trabajo en ello- escuche la respuesta en el comunicador.



Y el infierno empezó.



-Isa, ¿dormirás conmigo esta noche?- pregunto Jacob, deje de respirar.



 ¿Estaban juntos?



Todo lo escucharon los comunicadores están en el mismo canal. Para precisamente estar en contacto.



-no Jacob, esta noche tengo algo más interesante que hacer - fue su respuesta sonriendo mientras metía las calve y accedía a los sistemas, mas rápido al parecer.



Sus dedos vuelan sobre el teclado virtual.



-sí logramos esto, yo te hare feliz- dijo Irina.



-¿un trió?- pregunto el tipo de nuevo.



-no, cariño, no puedes con nostras por separado ¿Qué harás con ambas?- respondió Bella.



-maravillas, tengo hasta para tres…-



-me apunto, yo quiero de tu locura- dijo Carmen



-ya vas nena, Isa lo sabe, te hare gritar - su comentario me hizo empeorar.



-de decepción- agrego mi Bella.



-no gritabas así anoche cariño- dijo el tipejo.



Perderé la cordura en cualquier minuto, esta hablando e involucrando a mi Bella, cuando se trata de ella pierdo la cabeza.



-no mucho cariño, ni por mucho tiempo, no me aguantas el ritmo papi, anoche lo demostraste- respondió mi Bella.



-¿eras tú?- preguntaron todas.



-sí y ya pueden besarme el culo, anoche me los jodí a todos- dijo riéndose.



¿De qué carajos hablan?  Apenas me contenía de saltarle encima al imbécil.



-¿de qué hablan? – gracias a Dios,  Alice pregunto.



-es una broma interna, cuando tuvimos la primer misión se me ocurrió pasarme de listo con Isa, y se hizo costumbre, después como parte de la tradición lo hacíamos antes de empezar una misión, es algo así como nuestro mantra de la buena suerte, pero ahora agregamos algo nuevo, al terminar las misiones jugábamos en línea entre todos pero sin decir quién es quién, así que nuestra charla se enfoca a eso, cada que terminamos una misión, jugamos videojuegos hasta amanecer- explico Jacob.



Me regreso el alma al cuerpo, mi Bella sigue siendo mía. Solo mía.



-¿y cuál fue tu primera misión Isa?- pregunto Eleazar



-Volé una clínica de abortos- respondió sonriendo.



Eso me tomo por sorpresa.



-¿es serio? ¿Y cuanto tiempo tenias de agente?- pregunto Alice



-nada, después de eso entre, al principio solo tome los cursos teóricos y de tecnología, los entrenamientos físicos fueron después que… estuve lista- agrego como si no fuera eso lo que iba a decir.



-¿hace cuanto tiempo entraste?- pregunto Jasper



-pues estuve año y medio en entrenamiento y dos años más de especialidad en diferentes ramas y tres como directiva, tengo seis años y medio o un poco mas- respondió.



Es asesina desde hacía mucho. Casi el mismo tiempo que yo.



¿Qué carajos hice?



La deje para alejarla de este mundo y solo conseguí empujarla a él. Pendejo.



-lo tengo- dijo tres horas después- el satélite es nuestro. Carmen mantén la línea, no la pierdas o partiré tu lindo culo, ¿entiendes?-



-si jefa, entendido, pierdo el satélite pierdo el culo, copiado-



-Isa, ¿quieres conmigo?- pregunto Jacob de nuevo. Con ese tono que sugería otra cosa.



-si- dijo subiendo las escaleras.



¿Y ahora que carajos es eso? Me salto la vena otra vez.



-huy Jacob te va a dejar jodido, ¿ya se te olvido la ultima vez?- pregunto Irina.



-Bueno todos debemos ver esto- dijo Emmet enlazando las cámaras de afuera para poder ver lo que pasa en la casa en los monitores del patio, todos salimos. Un momento después regreso Bella. Me quede sin respiración. Y duro. Aun más.



-huy el trajecito rojo, ahora si estás perdido hermano- dijo Emmet.



Jacob sonrió. Se quito la playera. Vanidoso, músculos por todas partes.



“papacito” escuche decir a Alice, un gruñido de parte de Jasper, la risa de todos los demás.



 Mi Bella incluida, se quito el comunicador, me lo entrego al pasar junto a mí, un traje parecido al que usaba cuando era porrista, un short diminuto que deja ver perfectamente la división de su culo y que además apenas cubre sus nalgas, un top entallado, prácticamente soldado a su cuerpo, que deja ver su ombligo y el tatuaje nuevo a un costado. Con el cuerpo que ahora tiene, estoy babeándome por ella y no precisamente de la boca.



-¿lista cariño?- pregunto el tipo, mi chica asintió.



Sí, mi chica, es mía. Solo mía.



Empezaron a luchar, Bella esquivo con facilidad, el tipo atacaba ella defendía, pronto la cosa cambio, Bella atacaba con ferocidad, rapidez y precisión, casi una hora después Jacob yacía tendido en el suelo. Dándose por vencido.



Bella pov



-vamos Edward, veamos que tan bueno eres- rete.



La lucha anterior solo había servido para alborotarme más, estoy enfadada y él es mi razón, bueno si puedo conectar un par de golpes lo hare, espero que se defienda o lo hare puré

-no le pego a las damas- se excuso.



-¿ves alguna aquí? Porque ahora mismo solo estoy yo y créeme disto mucho de ser una dama-



-Isa, no peleare contigo- afirmo dándose la vuelta.



-¿tampoco soy suficiente para eso?- susurre.



A un paso de él.



Carajo, no fue sido mi intensión revelar el profundo rencor que tengo hacia él. Se giro mirándome, por un segundo juraría que su mirada es de dolor. Solo fue un segundo, los demás nos miraron sin entender o entendiéndolo todo.



-no seré delicado como Jacob, sin ofender- se giro hacia él mientras lo decía, Jacob solo bufo- si peleamos daré todo, no saldrás bien librada –



-jamás he salido bien librada cuando se trata de ti, vamos, una vez más estoy pidiendo mi desdicha, ¿Qué esperas para complacerme?-



El coraje por el recuerdo de esa noche regreso aumentado por los siete años que pase llorando por él. Se quito la camisa, cielos, es un Dios Pagano. Musculoso, tatuado, tiene unos nuevos, no tuve tiempo de verlos bien.



Como lo anuncio ataco con todo, es rápido, ágil, letal, me las arregle para concentrarme, para enfurecerme, no es difícil ya que la imagen de él sobre la maldita aquella esta grabada a fuego en mente.



-Vamos Isa, patéalo, tu puedes cariño- gritaban mis amigos y los suyos.



-Bella basta, saldrás herida- me dijo cuando logro someterme de espaldas contra su cuerpo.



-herida salí el día que decidiste tirarte a la puta esa- ladre mientras levantaba la pierna golpeándolo justo en la cabeza, me solté de su agarre y golpee su costado sin consideración.



No hizo por defenderse. Me detuve cuando me di cuenta que no metería las manos.



-maldita sea Edward, prometiste dar todo, no he visto nada aun, cumple una maldita promesa en tu vida, al menos de las que me haces a mi-dije en su oído.



Seguía sin levantarse. Giro sobre una pierna mientras barría con la otra, apenas antes que pudiera saltar esquivándolo. Me miro con dureza. Me ataco con todo, apenas logre responder a sus golpes, es más fuerte que yo, pero yo soy  más rápida.



Seguimos pelando sin causar real daño hasta que por pendeja me distraje con un tatuaje en particular, no reaccione a tiempo y su mano me golpeo de lleno en el estomago, mandándome por los aires. Caí sobre los troncos de leña, haciéndome daño con ellos.



-Bella, lo siento, no quise lastimarte, no quise hacerte daño- se arrodillo junto a mí.



Con un movimiento de mano detuve a mi gente.



-daño me hiciste la noche que me dejaste, esto no es nada Edward - dije mientras unas lagrimas traicioneras scaparon de mis ojos,  por primera vez enfrente de alguien más.



-a eso me refería, perdóname, dejarte fue la única opción que tuve…- me miro con los ojos húmedos.



Me rodeo fuertemente. Mi brazo sangra pero no me importa, estoy en sus brazos, su calor me golpeo como mazo, todo el amor que tengo escondido salió con fuerza. Pero también el dolor, eso no me deja olvidar. Me aparte suavemente.



-no hay más que hacer, entre nosotros ya no hay nada, olvidémoslo- mentí.



Me levante despacio y camine hasta Jacob, me abrazo llevándome dentro, necesito curación. Kate se encargará.



Con la salida del sol, entrenamos todos, no me detuve solo por un rasguño, combatí con todos y cada uno, Emmet incluido. Practicamos en campo de tiro, Alice es muy buena, apenas logre empatarla, con mucha dificultad por cierto. Seremos un buen equipo.



Los días pasaron rápido, entre practicas y la recolección de información, estábamos listos.



-es hora, la casa esta lista, cámaras micrófonos de todo, en todas partes menos en los baños y la recamara principal, supuse que no gustaría que te vieran desnuda- dijo Eleazar.



Nos reímos con ganas. Se quedaron sin entender.



-¿Qué es tan gracioso?- pregunto Edward.



-es que en la agencia todas hemos visto a Isa prácticamente desnuda, creo que de los hombres el único ha sido Jacob y eso por la misión UK, fingía ser prostituta y mi compañero su proxeneta. Casi me la creo – respondió Kate.



La mirada de Edward cambio, se volvió negra, esta furioso,



¿Y qué?



Yo lo hice por trabajo él lo hizo por placer. Lo ignore.



-hey que no le hice casi nada, no me dejo terminar…- agrego Jacob riendo.



-no le aguantaste el ritmo- dijo Carmen



-basta, es suficiente, sigo siendo su superior, respétenme- dije antes de cagarme de risa junto con ellos. –Bueno, bueno, de algo me sirvió ser porrista- agregue.



-¿y el trajecito? ¿Estrategia o qué?- pregunto Eleazar.



-No, es que me traía buenos recuerdos, pero ya no- agregue mirando a Edward.



Nuestros localizadores sonaron los chicos los pusieron en altavoz, lo que escuche me sorprendió. Lo que escucho le dejo serio.



-“Rebeldoc”-



-“Trajecito rojo”-



Nos miramos por un segundo.



Son nuestras claves, es tiempo de proceder.

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